Subir sin prisa
Subir sin prisa
La vía gana altura mientras el paisaje pierde árboles. Es uno de esos cambios que se entienden mejor mirando durante varios minutos seguidos.
La subida hacia el paso del Bernina no depende de un único instante espectacular. La vía gana altura mientras los árboles se hacen menos frecuentes, el terreno se vuelve más mineral y la sensación de espacio aumenta. Es uno de esos cambios que se entienden mejor mirando durante varios minutos que buscando una sola fotografía.
Si viajas en panorámico, prueba a dejar de buscar referencias durante un rato. Si vas en regional, la posibilidad de moverte o detenerte puede cambiar la experiencia, pero el principio es el mismo: aquí interesa la transición. Cuando notes que el paisaje de hace veinte minutos ya parece pertenecer a otra cota, habrás entendido buena parte de lo que hace singular este tramo.